Sí ya lo sé, faig tard, ya llevamos 13 días, m'he despistao. Aviso, voy a meter un rollaco, pero los próximos serán breves.
Todo empezó un viernes 13...bueno, en teoría no, pero esto va a ser km 0.
Intentaré resumir estos 13 días. La primera semana, me tocó estar de retén. La dediqué a poner orden en casa, limpiar y tirar cosas como si me fuera a morir mañana y quisiera evitar sentir vergüenza de que la gente viera toda la mierda que acumulo, aunque si estoy muerta...??? Bueno, eso.
Tenía una rutina perfecta: a las 7:45h cagar (no tenía ni que esforzarme, salía una voz robótica de mi ojete diciendo: "unloading activated"), 8h desayuno, 11h infusión, 14-15h comer, siesta, 17h orden en la sala, 18h infusión, 19h ejercicio, 20h ducha, 21h cena, 22h dormir, 23h sueñar.
Este lunes 23, después de 9 días, me ponía las tetas otra vez y me quitaba el pijandal para darle el relevo a mi compi en el lab. Llevo toda la semana comiendo a las 16h-17h después de 9h en ayunas y se me junta con la merienda, con lo consecuente, no tengo ganas de cenar. Por la tarde no soy persona, tengo una especie de jetlag y me iría a dormir después de comer hasta el día siguiente, pero digo: va, aguanta y ya duermes cuando toca mujer.
La novedad es que me he puesto wasabi para poder comunicarme con personas que no están aquí (no es que estén en el más allá, si no que están lejitos). Soy intermitente ya que no estoy acostumbrada, me agobio bastante y me lo desinstalo.
Hoy es mi cuarto día sin noticias. Ya pueden anunciar que cae un meteorito.
Tengo que reconocer, que quitando todo lo malo, que es mucho, me gusta lo que queda. Menos contaminación, no hay fútbol (con la mensualidad del Barça y el Madrid se podrían solucionar muchos recortes sanitarios), no tengo que soportar las peleas y borrachos de los sábados y domingos a las 6 de la mañana, no tengo que comerme el atasco del día y aguantar a los apuracarriles (los cabrones se siguen entrenando estos días aunque el carril esté vacío para no perder la práctica), la gente ya no habla a un palmo de la cara y en cambio sí hay una cierta complicidad con los vecinos y extraños...y lo más gracioso, ahora la gente vive como yo, sin compartir vaso ni cubierto, mi lema siempre ha sido: "YO SÓLO COMPARTO FLUIDOS CON MI CHICO". Y la gente se metía conmigo. Por eso, esta situación para mi es normal, no me supone ningún esfuerzo. Yo, que siempre he picado a los botones de ascensores y pantallas táctiles con la cabeza de la falange (no con la cabeza de un muñequito de Jose Antonio Primo de Rivera, eh); yo, que soy experta en apneas subiendo ascensores o pasando cerca de alguien que acababa de toser o fumar; yo, que sigo con la mirada el tenedor de la gente que pincha una ensalada compartida...
Lavarse las manos a menudo, usar guantes y mascarilla cuando sea necesario, toser y estornudar en el codo, mantener distancia, no tocarse los ojetes, ni sacarse mocos, ni "paluegos" de los dientes y quedarnos en casa, creo que no es pedir demasiado. Demos gracias que no se transmite mediante algo incontrolable como un mosquito.
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