miércoles, 2 de mayo de 2018

PERDER LOS PAPELES

1-Expresión popular que hace referencia a una explosión emocional que deriva en una respuesta inadecuada o desmesurada ante un hecho concreto. Una situación así, gritar, enfadarse en exceso, discutir acaloradamente, puede hacer que perdamos el control, rumbo o equilibrio interior.
2-Dejar de tener, o no hallar, aquello que se poseía, sea por culpa o descuido del poseedor, sea por contingencia o desgracia.

Hace unas semanas tuvimos auditoría en el trabajo. Como ya saben que me pongo de los nervios, tenemos varias opciones para sobrellevarlo:
a)Hacer de sombra de mi compañera, prohibido abrir la boca. Aprendo y no meto la pata.
b)Cojo un mocho y digo que soy la de la limpieza y que pasaba por aquí.
c)Directamente me dan el día libre para deshacerse de mí.

Lo llevo fatal. Estoy desde que me entero de la fecha, estresada, bueno, no, porque yo vivo estresada siempre (pero voy a poner remedio, estoy leyendo “L’art de viure la Lentitud”). En fin, que revoluciono el laboratorio y pongo a to quisqui acelerao.
Pues esa misma mañana, decido revisar “por si acaso”, unos papeles de resultados de cloro de 2018. Como siempre, utilizo como apoyo el cubículo tan majo que hay al lado del armario, que queda a la altura perfecta. A esto que pasa una mosca y me voy a seguirla (es una metáfora, que me despisto con otra cosa, vamos). Pues cuando vuelvo, el archivador que estaba revisando ya no se encontraba en el mismo sitio, ni en mi mesa, ni en las colindantes.
-Alguien ha visto la caja de los datos primarios de turno? La tenía aquí.
-Ostras, han venido los del reciclaje de papel…
-Queeeeeeee???? Me estás diciendo que sean llevado enero, febrero y los han tirado a la basuraaaaaaa???? No me lo puedo DEcreer!!! Precisamente HOY!!! NO, no puede ser, HE PERDIDO LOS PAPELES!!!
Me dio por mirar dentro del cubo y vi que habían papeles pero no los míos, al menos en la superficie. Entonces llamamos a la empresa de recogida y dijeron que si encontraban algo nos llamarían.
Al cabo de un ratazo, todavía en estado de shock, volví a revisar el cubo y con medio cuerpo dentro, removiendo hasta llegar al fondo, encontré enero y febrero. Marzo estaba en mi mesa. Habían sacado los papeles de la caja y se la habían llevado. Mu raro, raro, raro.

Y por suerte, todo quedó en un sustillo. Ahora he hecho instalar un sensor que detecte peso sobre el cubículo y haga sonar una alarma para que no me vuelva a suceder. Qué pena no poder ponerme un sensor y una alarma a mí también cuando esté a punto de perder “los otros papeles”

No hay comentarios:

Publicar un comentario