Estaba tumbada en una cama y alguien me dejaba un bebé sobre el pecho para que lo cuidara por un momento. Sentí una profunda paz al resguardar con mis manos a esa pequeña criatura indefensa.
Con tanta tranquilidad, me quedé dormida y cuando desperté, el bebé estaba al filo de la cama a punto de caer.
Esto es una clara señal de mi subsconsciente y de mi incapacidad para ser madre.
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